Proyecto educativo para territorios rurales: Educación, Campo y Reconciliación (EDUCARE)

Proyecto: Proyectos de Investigación

Detalles del proyecto

Descripción

Históricamente, en México y Colombia, y en general en Latinoamérica, las zonas rurales han sido marginadas y excluidas, debido al alto nivel de abandono por parte del Estado y la Academia. Esto estuvo acompañado por mucho tiempo de un paradigma dicotómico, sobre todo sociológico, que promovía “comprensiones opuestas entre lo rural y lo urbano, el campo y la ciudad, el salvajismo y la civilización” (Ríos-Osorio y Olmos, 2020, p.17). Esta dicotomía, impulsada por disputas históricas sobre la tierra y relacionada con aspectos ocupacionales, densidad poblacional, estratificación social y homogeneidad de sus pobladores (Ríos-Osorio y Olmos, 2020), aún permea iniciativas de políticas públicas y privadas dejando en desventaja a las poblaciones rurales. Si bien otros enfoques como el continuum rural-urbano (Itzcovich, 2010), la nueva ruralidad (Pérez, 2001; Baudel, 2001; Gómez, 2008; Restrepo, 2004) y el enfoque territorial (Londoño, 2008; Ríos-Osorio y Giraldo, 2020) han ganado relevancia, sus efectos aún no han logrado transformar completamente la realidad rural.
En Colombia, solo el 35% de los estudiantes rurales termina la escuela primaria, y más de la mitad no logra completar la secundaria (Arias, 2017). La deserción está vinculada a la ausencia de un modelo educativo pertinente y a factores estructurales como la necesidad de contribuir económicamente a sus familias o la violencia relacionada con grupos armados (Walker, 2004). Adicionalmente, con la incorporación de exguerrilleros de las FARC-EP a la sociedad civil, especialmente en zonas rurales, se presenta un reto adicional en términos de convivencia, reconciliación y superación de estigmatización social (ACDI/VOCA, 2020). La educación surge entonces como una necesidad urgente para apoyar la reincorporación de más de
13.000 excombatientes y sus familias, quienes buscan reconstruir su vida civil en comunidades rurales afectadas históricamente por el conflicto. Tras la reincorporación de más de 13.000 exguerrilleros y exguerrilleras en 2016 en las Zonas Veredales Transitorias de Normalización (ZVTN), la necesidad de una educación equitativa y de calidad se intensifica, particularmente por los más de siete mil niños y niñas que han nacido en estos espacios. El proceso de reincorporación ha visto entre sus grandes desafíos el de la educación como una de las acciones de mayor preocupación comparable al del acceso a tierra, vivienda, productividad y garantías reales para la reincorporación política. Con el surgimiento de las ZVTN no solo se dio lugar al proceso de desarme de las antiguas unidades guerrilleras, con ella también se abrió la posibilidad de emprender la reconstrucción del tejido social afectado por las dinámicas propias del conflicto armado. Así, estas ZVTN, actualmente reconocidas como los Espacios Territoriales para la Capacitación y la Reincorporación (ETCR), son una apuesta de construcción de comunidad cuyo eje central es la preservación de sus prácticas colectivistas, el cuidado mutuo y el reconocimiento y valoración de las prácticas, saberes y valores que constituyen su identidad fariana y campesina.
En México, más del 40% de los jóvenes del país eran rurales hacia el 2010, de los cuales el 60% vivía en condiciones de pobreza y el 20% en pobreza extrema (Sánchez, 2021). Esta población enfrenta diversos retos como la precariedad laboral, migración forzada y reclutamiento por el crimen organizado, problemas relacionados con una marginación estructural profunda. La educación en estos territorios se ve limitada por la baja tasa de asistencia escolar, escasa oferta educativa, aislamiento geográfico, deficiente infraestructura y falta de acceso a recursos educativos adecuados (INEE, 2009; MEJOREDU, 2020, 2022; Galván, 2023).
Respecto a las opciones y decisiones, para los pobladores de territorios rurales mexicanos, sobre todo para las juventudes, las opciones de desarrollo están vinculadas en su mayoría con una perspectiva desarrollista única que impide la valoración de los saberes locales, la creación de alternativas de desarrollo culturalmente relevantes y la migración a espacios “desarrollados” (Sánchez, 2020). Adicionalmente, las juventudes rurales se enfrentan a trabajos precarizados y riesgos ante el reclutamiento del crimen organizado, que está relacionado con factores estructurales como el nivel de marginación de la población (Gobierno de México, s.a; CNDH, 2023). Dichas condiciones estructurales de marginación se manifiestan en el acceso a bienes y servicios importantes para el desarrollo local como es el servicio educativo. De esta manera, los territorios rurales mexicanos presentan retos importantes relacionados con las opciones de bienestar y desarrollo culturalmente relevantes que tienen sus juventudes y la falta de centros escolares que cumplan con las condiciones necesarias para desarrollar competencias en los pobladores. Es decir, no existen alternativas educativas con un enfoque comunitario o de organización local que puedan ser una opción ante la escasa oferta escolar y la vaga representatividad de sus saberes locales.
En este marco, la educación rural emerge como un elemento central no solo para mejorar el acceso a servicios educativos básicos y medios, sino también como estrategia para fortalecer liderazgos locales, generar encuentros entre comunidades rurales, firmantes de paz y actores académicos, y contribuir significativamente a la reconstrucción del tejido social. Para ambos países, un modelo educativo rural, contextualizado y participativo puede favorecer la paz social, fomentar el desarrollo integral y ofrecer oportunidades concretas de crecimiento personal, comunitario y profesional a las juventudes rurales. Este proyecto se enfoca en contribuir en la generación de programas concretos que reivindiquen la posición de los territorios rurales y con ello el acceso a bienes y servicios, así como oportunidades de desarrollo, desde la propia voz y acción de los habitantes de los territorios rurales, vinculando territorios históricamente desfavorecidos con espacios históricamente privilegiados, como lo es la academia.
EstadoActivo
Fecha de inicio/Fecha fin4/08/254/08/27

Objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas

En 2015, los estados miembros de las Naciones Unidas acordaron 17 Objetivos de desarrollo sostenible (ODS) globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos. Este proyecto contribuye al logro de los siguientes ODS:

  1. ODS 4: Educación de calidad
    ODS 4: Educación de calidad
  2. ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas
    ODS 16: Paz, justicia e instituciones sólidas

Focos Estratégicos

  • Sociedad Digital y Competitividad​ (SocietalIA)
  • Cultura de Paz, Ciudadanía y Familia UniSabana ​(Pacificus)

Estado del Proyecto

  • Ejecución

Relación academia-corporación

  • No

Formación de recurso humano para la investigación

  • No

Interdisciplinar

  • Si

Proyecto colaborativo entre grupos de investigación

  • Si

Proyecto con potencial de desarrollo tecnológico susceptible de protección con propiedad intelectual

  • No

Área del conocimiento (OCDE)

  • 1. CIENCIAS NATURALES. 1.B. Computación y ciencias de la información
  • 5. CIENCIAS SOCIALES. 5.A. Psicología
  • 5. CIENCIAS SOCIALES. 5.C. Ciencias de la Educación

Rol Sabana

  • Ejecutora

Alcance geográfico

  • Internacional